
Iglesias de Ibiza. La evolución de un pueblo
Dominando la ciudad de Ibiza está la Catedral, una estampa única.

La propia evolución demográfica y cultural de los habitantes de la isla ha ido transformando el paisaje y ha repartido los núcleos de población alrededor de elementos históricos.
El recorrido histórico por los lugares de culto de Ibiza puede empezar en la Capilla Subterránea de Santa Inés, una cueva natural en la que, según la tradición, ya se rendía culto en época romana. En lo alto de Dalt Vila está la iglesia de Santa María, fundada en el siglo XIII y levantada entre los siglos XIV y XVII; es catedral desde 1782, cuando se creó el obispado de Ibiza.
Fuera de las murallas, la Iglesia de Jesús ya estaba en obras en 1446, y junto a ella se construyeron las dependencias del convento para los frailes franciscanos que se instalaron allí. En 1549 se amplió con el presbiterio, donde se colocó su valioso retablo.
La cultura del campo
Durante siglos los ataques de piratas y corsarios fueron constantes, y en el campo las iglesias se fortificaron para dar refugio a la población: retiros espirituales en tiempos de paz y fortalezas en tiempos revueltos. Son las iglesias de Sant Jordi de ses Salines, Sant Antoni de Portmany y Sant Miquel de Balansat, y en el siglo XVI se levantó la torre de la iglesia de Santa Eulària, en el Puig de Missa.
En el siglo XVIII se levantó la iglesia de Sant Josep, cuyas obras empezaron en 1727. En 1936, durante la Guerra Civil, un incendio destruyó su retablo barroco; el actual, de 1958, reproduce su diseño.
A finales de ese siglo, el primer obispo de Ibiza, Manuel Abad y Lasierra, dividió la diócesis en veinte parroquias. Doce ya tenían templo, así que hubo que levantar iglesias rurales nuevas, como las de Sant Carles, Sant Mateu, Santa Agnès, Sant Agustí, Sant Francesc, Sant Rafel, Santa Gertrudis y Sant Llorenç.
Ya en el siglo XIX se construyó la iglesia de Sant Vicent de sa Cala, entre 1827 y 1838, y nació la de es Cubells: empezó como oratorio del padre Francesc Palau, inaugurado en 1864, y no se terminó hasta 1958.
